miércoles, 2 de diciembre de 2009

Trepanación


La trepanación ya se practicaba en el Neolítico y fue bastante común en el Antiguo Egipto (hubo una época en la que todos los faraones eran trepanados antes de morir para que su alma abandonara mejor su cuerpo), en la antigua Grecia y entre algunas tribus indias de Perú. Supuestamente, servía para curar enfermedades mentales. Hoy en día, sólo se utiliza en la neurocirugía para acceder al cerebro. Pero... ¿podría ser cierto que hacerse un agujero en el colodrillo otorga poderes sensoriales sobrenaturales? Algunos chamanes centroamericanos consentían en ser trepanados para que alguien pudiese soplarles por el agujero y así, gracias a ese aporte extra de oxígeno en el cerebro, poder pensar con una rapidez y claridad extraordinarias. Otra teoría, más popular, sostiene que la trepanación proporciona una mayor irrigación sanguínea en la zona de la cabeza en la que se localiza el orificio y, de ese modo, los sentidos se agudizan, lo que proporciona unas habilidades muy útiles en entornos de naturaleza hostil.
Quien tenga el estómago duro, que vea el siguiente vídeo: la trepanación es habitual entre los habitantes de esta aldea africana, quienes, tras la intervención, han de portar sombrero de por vida para ocultar el estropicio...